Desde 1960, Dierk Filmer ha ido ampliando su gama de productos en el mercado alemán de ropa para motociclistas. Cuando el motociclismo se convirtió en un deporte popular en la década de 1980, ya disponía de una amplia selección de ropa de moto.
Vendía estas prendas de diseño propio bajo la culminación de su nombre y apellido (DIFI) y lo hacía en una tienda llamada MotoPort, también fundada por el propio señor Filmer. Tanto la empresa como la marca crecieron rápidamente, lo que finalmente se tradujo en una expansión al extranjero.
Aunque no todo -o deberíamos decir «todo el mundo»- cruzaría la frontera. El equipo de diseñadores experimentados de DIFI sigue ubicado en Alemania, y sus miembros forman la columna vertebral de su éxito continuo que se caracteriza por el desarrollo y la ‘Gründlichkeit’ alemana.